domingo, 2 de marzo de 2014

LA EDUCACIÓN FINANCIERA

Una de las grandes carencias de nuestro sistema de enseñanza es la educación financiera. Resulta que los chavales en matemáticas se dejan los cuernos estudiando matrices, los números imaginarios, los campos magnéticos y la tabla periódica de los elementos “de pé a pá”, pero sin embargo no saben calcular un VAN, un TIR, ignoran lo que es una cuenta de pérdidas y ganancias y ni de lejos saben lo que es un balance.
Estudian múltiples cosas que en la vida real van a ser absolutamente inútiles y a la vez dejan sin estudiar un montón de conceptos que son esenciales para la vida real. Ignoran si pagar un 5% de intereses es mucho o poco, ignoran lo que es la inflación y bizcan los ojos si oyen hablar de bonos corporativos. Meternos en valorar dos productos financieros que den determinados intereses en periodos diferentes de tiempo ya para master...
1.- El colegio
Igual pasa en otros ámbitos y me meto algo en política: saben perfectamente el nombre de los ríos y afluentes de su Comunidad Autónoma y sin embargo ignoran dónde está Panamá. Y si me meto en el conocimiento de la Historia el asunto ya deriva a grave tirando a gravísimo.

Pero dejemos el tema más cercano a la política (que es lo que hay de fondo en este sistema educativo corto-placista que nos convierte en “lelos” desde la más tierna infancia) y vayamos a la parte económica.
La educación en el colegio tiene graves carencias que los padres deben cubrir necesariamente. Muchas de esas carencias formativas son de valores y otras de contenido. Una de ellas es conocer el valor del dinero y aprender los conceptos básicos que les permitirán en el futuro desenvolverse con soltura en el terreno económico
2.- Nuestros hijos
Hace ya varios años que decidí poner una asignación semanal a mis hijos (la “paga”). Por pequeña que esta sea creo que es beneficioso para ellos.
Antes de disponer de su “paga” era frecuente pasar por cualquier tipo de tienda y que permanentemente pidiesen que les comprase cualquier cosa. La necesitasen o no. Fuese un capricho injustificado o no. Y sin atender en absoluto a si el precio compensaba lo que recibían o no.
Desde que tienen “paga” el mensaje es muy claro: “tú eres responsable de tu dinero; si quieres algo lo compras con tu dinero”.
El resultado fue inmediato. Comenzaron a fijarse en los precios y a valorar si ese capricho “lo necesitaban de verdad o no”. Me sorprendieron pasando por las mismas tiendas y diciéndome que los juguetes que antes pedían eran “un timo”. También me sorprendieron cuando dejaron de gastar y comenzaron a ahorrar para comprarse un ordenador… cosa que acabaron haciendo con alguna que otra ayuda de los abuelos.
No es una cuestión de que pidan o no pidan. Es una cuestión de que valoren lo que cuestan las cosas y de crearles una cultura de ahorro que espero sea buena para su vida adulta.
He comenzado haciéndoles responsables de la gestión de su propio dinero. Según vayan creciendo, comiencen a trabajar y gestionen ya unos pequeños ahorros propios, trataré de inculcarles los mismos principios que trato de comunicar en este blog.

 Además hay un segundo mensaje: "la paga te la debes ganar con tu esfuerzo diario". Esta segunda derivada es muy potente: cuales son sus obligaciones para tener derecho a la paga. En qué deben esforzarse y qué cosas pueden hacer que la pierdan... pero eso es otra historia.

3.- La gestión delegada adecuada
Una de las consultas que me hizo un amable lector iba sobre la gestión delegada y que ocurriría ante un accidente… ¿cómo garantizar que si tienes un capital decente acumulado se gestione adecuadamente si tú quedas incapaz de gestionarlo?.
Mi respuesta a bote pronto fue: mediante la educación.
Me extiendo en la respuesta: la mejor respuesta que se puede tener en esa circunstancia es que tengas algún hijo que sea inteligente y prudente a la hora de gestionar el patrimonio. Si eso lo tienes puedes delegar la gestión del mismo en él.
Es más, me atrevería a sugerir que se traspasase la gestión del capital en plenas facultades mentales, de forma que los movimientos se puedan supervisar y corregir los conceptos equivocados. El algo que pretendo hacer cuando mis hijos tengan la suficiente edad.
4.- La otra gestión delegada
No soy un experto en derecho, pero supongo que se podría delegar igualmente la gestión del patrimonio en alguna persona de tu entorno de tu plena confianza, que tuviese la capacidad de mover el capital, pero que sin embargo no pudiese gastarlo. Algo parecido a un “family-office” pero por parte de algún conocido en el que confíes ciegamente.
Lo malo de esta decisión es que la misma debería ser compartida por los miembros de tu familia como una decisión de largo plazo beneficiosa para todos. En caso contrario si tú quedas incapacitado ó si mueres, es muy fácil que se reclame la gestión del capital y que no se utilice adecuadamente, por ejemplo, para asegurar la vejez de tu cónyuge (que entiendo era el fondo de la pregunta).
Otra opción peor, por lo fácil que entiendo es de deshacer, es la de ponerse en manos de un “family-office” –para el caso de capitales mayores ó prescindir de invertir directamente en acciones y hacerlo a través de fondos de adecuado prestigio.
 Lo de los “family-office” no lo conozco bien. Supongo que como en todo habrá buenos malos y regulares.
5.- La gestión “delegada en fondos”
Una opción que sí creo que sería válida es acostumbrar a la familia a que la gestión del dinero esté delegada en un gestor de fondos de reconocido prestigio.
Antes que las soluciones apuntadas en el punto cuatro, personalmente preferiría decirle a mi mujer: “mira, si yo me quedo lelo que sepas que tenemos nuestro dinero en este fondo de inversión porque me fío de este señor. Si yo falto deja nuestro dinero en sus manos que lo hace muy bien y cuando necesites algo vende poco a poco cogiendo sólo lo que necesites y dejando el resto en sus manos”.
Y al igual que lo que proponía con la gestión delegada en un hijo suficientemente preparado, lo haría estando lúcido. Es decir si tengo acciones, lo pasaría al fondo elegido antes de que ese momento llegue… en especial para que la gestión del capital con esa filosofía no sea “algo nuevo” que dijo Manolo cuando ya desvariaba… sino algo a lo que la familia ha estado acostumbrada desde hace años.
6.- Conclusión
Mi preferencia sería en primer lugar la educación de mis hijos para que pudiesen ocuparse adecuadamente del patrimonio y en segundo lugar la gestión “delegada” en un gestor de fondos suficientemente bueno.
Las otras dos soluciones que propongo me gustan menos: la gestión “delegada” en una persona de confianza aceptada por la familia (puede traer líos a medio plazo) y ponerme en manos de un “family-office” (no los conozco suficientemente bien).
Considero que las dos primeras pueden ser suficientemente buenas y que son simples de implementar, cosa que es importante. Además también creo que es importante no esperar a dar el paso cuando ya no queda más remedio. Mejor hacerlo con tiempo y que sea algo a lo que todo tu entorno se haya habituado.
PD1: Últimamente estoy enviando por Facebook y Twiteer alguna noticia que considero interesante. No suelo dar mucho la lata enviando tonterías: sólo las entradas en mi blog y alguna cosa que vea de nivel. Recomiendo más Facebook o Twiteer porque lo del Google+, aunque lo uso para enviar mis entradas, no lo tengo aún muy cogido.

PD2: Si te ha gustado la entrada compártela para que cada vez seamos más los inversores prudentes.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenos días:

A los gobiernos no les interesa que la población sepa de finanzas porque serían menos esclavos.

La esclavitud del siglo XXI se llama deuda. El esclavo es el que se levanta a las 06:00 para subirse a su coche comprado a crédito y vestido de traje a crédito para ir a trabajar para pagar su casa pagada a crédito.

Si una persona no tiene deudas, no le puedes bajar el sueldo o se te va. No puedes exigirle trabajar más por menos porque te dice que adiós.

La esclavitud existe, pero no como todos lo conocen. La esclavitud actual es diferente, es una esclavitud en silencio, donde los que parecen ser ricos en realidad son esclavos.

Yo me pongo como ejemplo. Yo estaba en un trabajo donde me apretaban bien las tuercas y estaba muy lejos de mi casa. Como no tengo deudas y sí activos, decidí buscarme otro trabajo, y lo encontré. Pero tengo que aceptar durante 5 meses cobrar un 10% menos que el anterior. Una vez que los pase cobraré lo mismo pero con menos presión, más cerca de casa, etc...Y eso me lo ha permitido el no tener deudas y negociar mi situación.

No interesa que tú seas libre, por eso no interesa que la gente tenga formación financiera.

Mis rentas de activos aumentan mes a mes, y cuando gane lo mismo que lo que gano trabajando me jubilaré, y será antes de los 50. ¿Crees que eso le interesa a un Estado?.

Vive sin deudas y vivirás en libertad.

Alvaro Musach dijo...

Amigo anónimo, coincido en gran parte de lo que afirmas. Por ejemplo en que las deudas te esclavizan, como bien afirmas. También en lo que subyace en tu comentario sobre que la educación actual no enseña absolutamente nada sobre cómo gestionar bien las finanzas familiares.

Sin embargo no coincido en lo que entiendo que comentas de que esa falta de educación es algo buscado proactivamente por “el estado”. En mi opinión cada uno somos libres para tomar nuestras propias decisiones. Eso sí, cada decisión que tomemos ó que no tomemos nos marcan inexorablemente, para bien o para mal.

A nadie le obligan a pedir un crédito para comprarse un coche que a duras penas logran mantener. A nadie le obligan a casarse con su pareja. Esas decisiones las tomamos libremente. Pero una y otra decisión te “atan” para bien o para mal durante mucho tiempo.

Lo verdaderamente importante de la educación en la infancia es que nos permita adquirir el criterio suficiente como para que en la edad adulta nos permita tomar las decisiones correctas que nos conduzcan a nuestra felicidad.

Un saludo,

Anónimo dijo...

Amigo Álvaro:

En mi opinión los Gobiernos sí son responsables porque en los programas educativos de las escuelas nos enseñan a ser obreros, nos enseñan que para ser algo en la vida tienes que tener un trabajo, trabajar duro y comprar una casa y un buen coche.

Ya desde pequeños nos lo inculcan en la escuela, y en la universidad, más de lo mismo.

Desde el propio Gobierno se fomentaba a comprar vivienda vía desgravación por vivienda. Eso es fomentar la compra frente al alquiler, cuando nuestros compañeros alemanes viven en un 80% en alquiler.

El ejemplo lo tenemos en Alemania. ¿Quién manda en Europa, el que debe dinero o el que lo presta?. Pues el que lo presta.

Nos vendieron la moto de que había que consumir como fuera, y de aquellos barros hoy tenemos estos lodos.

Dicen que la sociedad se mide por su consumo. Lo verdaderamente importante es gratis, pero nos han metido en la cabeza desde arriba el consumir y aparentar y así nos va.

Estoy de acuerdo en que durante la infancia un padre o una madre debería educar financieramente a su hijo. Es el mejor regalo que le pueden hacer. Cuando en este país lo que se hace es regalar un coche o la entrada de un piso.

España...quién te ha visto y quién te ve.

Un saludo.

Alvaro Musach dijo...

Claro que los gobiernos son responsables...pero no creo que el sistema sea malo porque busque criar ovejas... más bien creo que cría ovejas por pura incompetencia cortoplaista.

Es mucho más factible que sea la estupidez la que lo explique. Lo de la conspiración proactiva es demasiado rebuscado como para que sea real.

La realidad suele ser estúpidamente simple.

Anónimo dijo...

Esperemos que sea así.

Un saludo.

Alvaro Musach dijo...

Vuelvo de la conferencia anual de Bestinver y una de las preguntas que el numeroso público hizo a sus gestores iba de un abuelo que quería dar 1.000 euros a un nieto y les preguntaba en que acción invertirlo con vistas a su mayoría de edad.

La respuesta fue que habían bajado el umbral de inversión para menores de edad a 200€ para acoger este tipo de peticiones.

Me gustó, me recordó a esta entrada y me da una herramienta más para mis hijos.

Monri dijo...

Ojalá estas cosas se aprendieran en la escuela en vez de tanto dato chorra. Que sí, que está muy bien saber que la capital de Ucrania es Kiev, pero ya se enterará uno si pasa algo en Kiev, digo yo.

Sin embargo, cosas como "saber cómo esquivar" timos tipo preferentes, no se aprenden en la escuela y son más prácticas... porque no se pueden aprender sobre la marcha, hay que pararse a leer y aprender. No es como lo otro, que es un dato simple, hay que analizarlo y comprenderlo.

Yo estoy un poco a favor de la teoría conspiranoica. Al estado le conviene tener ovejas que solo balan y no preguntan; porque "los que preguntamos" somos siempre indeseables. Si no, mira quiénes "quitan del mapa" antes que a nadie las dictaduras... intelectuales y personalidades que no piensan como ellos.

Saludos.