lunes, 17 de febrero de 2014

LA USURA


En la época de Julio Cesar se establecieron una serie de leyes en el derecho romano destinadas a favorecer a la parte más débil en un préstamo. Entre otras se impuso un tipo máximo del 12% a los intereses que se podían cobrar por el préstamo del dinero.

A lo largo de la historia han sido numerosas las culturas, religiones, filósofos y leyes que han perseguido la usura, desde el ya mencionado derecho romano, pasando por el cristianismo, hinduismo, islam, judaísmo… recientemente el papa Francisco ha afirmado que la usura es una “plaga social”.
En esta entrada procuraré daros cinco consejos para no caer en las garras de esta plaga social. Examinemos que ocurre hoy en día con los préstamos habituales.

1.- Tarjetas de crédito
Durante muchos años fui alérgico a pagar a crédito. Absolutamente siempre pagaba a débito todas mis compras y consideraba las tarjetas de crédito como un arma de destrucción masiva. Así sabía en todo momento cual era mi saldo real en el banco y no me podía llevar ningún susto a final de mes. Creo que entonces era más sabio que ahora.
Hoy en día utilizo dos tarjetas de crédito, pero jamás he aplazado una sola compra. A final de mes me suelo llevar algún susto que otro ya que no estoy pendiente de cuánto he ido acumulando a lo largo del mes, más allá de una idea general. Pero nada que no pueda soportar.
He tomado las dos tarjetas de crédito que llevo habitualmente conmigo. Una VISA oro de ING y otra de Citibank asociada a las gasolineras de Cepsa. ¿Porqué tengo dos?. La primera porque es donde tengo la nómina y la hipoteca. La segunda porque me dan descuentos al echar gasolina que son bastante atractivos.
Consulto en ambas tarjetas lo que me cobrarían si quisiese aplazar alguna compra. El resultado es que ninguna de las dos cumpliría lo dictado hace varios siglos en el derecho romano:
o   Tarjeta VISA ORO de ING: cobra una T.A.E. del 22%.
o   Tarjeta VISA de CITIBANK: cobra una T.A.E. del 24%.
Increíble. Ya me gustaría encontrar una empresa que me de sistemáticamente un rendimiento por encima del 20%.
Y ojo porque una de ellas en el momento de sacarla estaba por defecto en forma de pago aplazada… es decir que por defecto te “cascaban” en 24% y sólo si indicabas proactivamente que querías todo en efectivo evitabas la trampa.

Consejo nº1: jamás aplaces una compra con una tarjeta de crédito. Si no tienes más remedio, por un imprevisto que te haya surgido, eliminar esa deuda debe ser tu objetivo número 1. Si estás en ese caso te sugeriría que pagases todo a débito para que siempre seas consciente de cuál es tu saldo real y evites caer de nuevo en un susto  a final de mes.

Nota: cuando os fijéis en los rendimientos e intereses acostumbraros a usar siempre la T.A.E. o Tasa Anual Equivalente; que no es más que el interés nominal al que se le suman todos los posibles gastos y comisiones. Por tanto supone los gastos reales que vais a tener que soportar ó percibir (en función de si se trata de un préstamo ó de un rendimiento).

2.- Crédito para la compra de un coche
Conocí una vez a una persona que había hecho la siguiente cuenta: sumó el coste de un vehículo y lo anualizó considerando su depreciación anual, le sumó el gasto en gasolina, seguro, impuesto de circulación, gastos de aparcamiento, le sumó lo que podría sacarle y no sacaba por alquilar la plaza de garaje, sumó el coste de alguna multa que otra, gastos de taller por accidentes, gastos de la revisión anual, cambio de ruedas, etc… y concluyó que le salía más rentable moverse en una combinación de (a) taxi, (b) avión y (c) transporte público. No se compró el coche.
Claro que él vivía en el centro de Madrid y eso influye ya que el servicio público es frecuente y constante.
Pero no se compró coche. Lo apunto para la reflexión. Seguramente tiene sentido tener un vehículo, en función del trabajo y la localidad de cada uno, pero está claro que un coche es algo que en cuanto lo compras y pisas la calle se deprecia. Por tanto no parece inteligente tener un coche caro, salvo que te lo paguen. Vale para “lucir el palmito”, pero a costa de un gran agujero en el bolsillo.

Consejo número 2: evalúa si realmente necesitas un coche y en su caso qué tipo de coche necesitas. Sé especialmente crítico para el caso de que tengas un segundo coche.

Aunque no tengo un crédito para el coche y en mi vida lo  tenido me he metido en alguna página web para curiosear cual es el tipo de interés normal que ponen si aplazas el pago de tu vehículo.
En una marca comercial popular esto es lo que me ofrecen por el aplazamiento de la compra de un coche muy frecuente:
o   Financiación del coche en marca popular: cobra una T.A.E. del 9,88%.
Esta no sería acusada dentro del derecho romano de “usura”… pero no anda lejos del 12%. ¿Hacen negocio marcando esas tasas de interés?. Sin duda. De nuevo ya me gustaría asegurar una rentabilidad en mis acciones del 9,88% de forma sostenida.

Consejo número 3: evita incurrir en créditos de este estilo. Ya sea para un coche o similares. Es siempre muchísimo mejor aplazar la compra y ahorrar el capital necesario para después comprar el bien al contado. Además es posible que el pago en efectivo te permita obtener un mejor precio.

3. Crédito hipotecario
Una hipoteca es el único crédito que he adquirido en mi vida. Y considero que es el único razonable, ya que esperar a tener el 100% del capital necesario puede ser demasiado.
No entro en el debate de si es mejor comprar o alquilar. Eso da para 7 u 8 entradas con multitud de pros y contras. Mucha tela.
Pero si decides comprar es normal contratar un crédito hipotecario. Dicho esto aconsejaría que el coste del pago de la hipoteca no debería superar el 30% del ingreso neto anual.
Más allá de ese 30% se entra en riesgo de que un imprevisto nos de un susto no deseable. Mejor ahorrar ó alquilar… pero sólo asomo la patita en el debate. No entro más.
Veo las ofertas hipotecarias actuales (sí las hay… esto es una novedad de este último año):
o   Condiciones actuales: Euribor + 1,99% = 3,13% T.A.E variable año a año.
En mi caso las condiciones son mejores, pero sólo porque la contraté antes. Ahora hay hipotecas, pero caras frente a lo que ha habido.

Consejo número 4: evita incurrir en un crédito hipotecario si el pago del mismo te lleva más de un 30% de tus ingresos. Si eso ocurre mejor ahorrar y alquilar.

Y si ya tienes el crédito procura ir año a año liquidándolo. Si puedes amortiza lo necesario para que al juntar el pago anual con la amortización llegues como poco al límite de la desgravación fiscal (en la actualidad 9.040 €/año por declarante) e incluso más allá si lo que pagas de intereses es superior a que te devuelve Hacienda.

Amortización = 9.040 € (x 2 si hay dos titulares) – suma de las cuotas anuales

Consejo número 5: trata de amortizar la hipoteca para que cada vez suponga un “peso” menor. Como poco amortiza para que el total invertido llegue al máximo de la desgravación fiscal.

Y a la hora de amortizar, ¿qué mecanismo elegimos?. ¿Disminuimos el plazo de la hipoteca o el importe de las cuotas?. Un amigo me explicaba que salía mejor económicamente hablando reducir el plazo para así minorar los intereses.
Sin embargo a mi ese consejo no me convence ya que creo que la psicología es muy importante en nuestro comportamiento. Por eso prefiero reducir las cuotas. Me permite obtener un “premio” inmediato por el hecho de haber realizado la amortización. Y al siguiente mes te permite pagar menos y ahorrar más o darte un pequeño capricho con lo que habrías pagado de más.

4. Conclusión
No caigáis en las trampas de los usureros modernos. Aplazar pagos con tarjetas de crédito...jamás. Comprar cualquier cosa antes de disponer del capital suficiente...sólo para la casa. Y en general reducir tus deudas mes a mes, comenzando por la más cara en términos de T.A.E.
Si te ha gustado ya sabes… a difundirlo para que cada vez seamos más los inversores prudentes.

14 comentarios:

Lobato dijo...

buena entrada...inversor prudente. Pues mira...esta claro que esta "gentuza" nos esta diciendo en nuestra cara....espera que te voy a ROBAR, porque se manejan en unos porcentajes que no veas. Soy de la misma opinon que tu....poquitas trampas con estos señores.

Anónimo dijo...

Coincidimos en todo menos en lo de amirrizar capital en lugar de tiempo en el caso de una hipoteca. ..a no ser que nos vayamos a morir de aquí a tres meses jejeje. Si estamos psicologicamente preparados para invertir en bolsa... porque no serlo para aguantar la misma cuota de hipoteca quitando un buen pico de intereses? A no ser que andemos hasta el cuello...
Por lo demás muy bien el blog...continuo enganchado y esperando un debate tecnico/ fundamental. ..
saludis
Roy

Anónimo dijo...

Amirrizar= amortizar. ..cosas del teclado predictivo

Alvaro Musach dijo...

Prudente Lobato, habría que instaurar de nuevo muchas de las cosas del derecho romano. Lo de que el máximo interés legal sea el 12% ya me parece bastante.

Me alegro de que te guste la entrada. Gracias por comentar que siempre viene bien al bloguero. Y si lo difundes mejor aún.

Alvaro Musach dijo...

Prudente Roy, amirrizar está bien. Ya me gustaría a mi amirrizar todos los meses un poquito. ;)

Lo del teclado predictivo nos la juega a todos. Alguna burrada he soltado yo a cuenta del dichoso teclado…

Creo que tienes razón en lo que indicas de amortizar reduciendo plazo en lugar de cuota. Es lo mismo que me dice mi amigo. Nunca lo he podido afinar porque me falta una buena hoja de cálculo que me de la nueva vida del préstamo al amortizar reduciendo el plazo.

Sí que la tengo reduciendo las cuotas, pero no he dado (ni he perdido mucho tiempo buscándolo) con la fórmula que me calcule el nuevo plazo que te quedaría al amortizar.

Y porque como indico en la entrada psicológicamente es bueno también ver que una acción (ahorrar y amortizar) conlleva una ventaja inmediata (el mes que viene vivo un poco mejor).

Espero que te dure el “enganche”. Lo del debate entre el análisis técnico y fundamental es cómo si a un hincha de uno de los dos equipos le dices que comente objetivamente un Madrid-Barça.

Monri dijo...

Es muy importante no deber nada al banco, y de hacerlo, que sea sólo hipoteca porque es lo que más "protección" da al prestatario (aunque ojo si uno pierde el empleo, etc...).

Puedo decir que nunca he debido nada hasta ahora. Esperemos que siga. De momento sigo la máxima ahorrar y alquilar, en eso estoy de acuerdo. Parece un dinero a fondo perdido pero si negocias unas buenas condiciones puede ser tremendamente positivo. Por ejemplo, pagar unos 50 euros más y "tener gastos incluidos" en vez de andar factura arriba factura abajo.

En el pasado tuve una tarjeta de crédito, y cara me salió. Nunca debí nada en ella (la típica de pagar el día 1 del mes), la saqué porque me dijeron que en el extranjero siempre es aceptada pero la de débito no, y al sacarla me colaron unas prefes.

Así que cuidado, que los bancos son unos cabrones, en todos mejor ser accionista que cliente, hay que andar con pies de plomo, si bajas la guardia te la cuelan.

Saludos

Alvaro Musach dijo...

Prudente amigo Monri,

Los comerciales de los bancos son eso mismo... comerciales. Y tienen sus objetivos de venta... y para cumplirlos hacen lo que sea menester...

Sólo tienes que recordarlo cuando trates con ellos. Ellos quieren venderte sus productos. Tú tienes que comprar lo que a ti te interese, que dificilmente será aquello que no habías ido a buscar y que te presentan de forma tan amable y estudiada.

Ellos venden y son buenos haciéndolo.

Tú simplemente debes ser consciente de ello. El escorpión mató a la rana que le ayudaba a cruzar el río y los dos murieron. La rana por la picadura, el escorpión ahogado. ¿Porque lo hiciste? -preguntó la rana- ahora moriremos los dos. Porque soy un escorpión y va en mi naturaleza -respondió este.

Pues eso.... ellos son comerciales.

KEPLER dijo...

El año pasado o hace dos en el programa del follonero de la sexta salio un ex-banquero hablando de las preferentes y mas cosas y ponia a parir a los bancos. Y me quede con una frase que decia mas o menos asi:
"SI UN BANCO TE INTENTA VENDER UN PRODUCTO, SEGURO QUE LE INTERESA AL BANCO, OTRA COSA ES QUE TE PUEDA INTERESAR A TI O NO". Yo lo tengo claro. Cuando quiero un producto lo busco yo sin que me atosiguen. Saludos.

Alvaro Musach dijo...

Amigo Kepler, ayer traté de responderte en el blog de IB pero o no lo hice bien o me han declarado persona non-grata.

El caso es que te leí dudando entre Acerinox y Arcelor-Mittal y nombrabas a Bestinver.

Si te fías de ellos, el último informe muestra que ellos apuestan más por Arcelor-Mittal. En esta incrementan bastante en dinero invertido y mantienen en % del fondo. En Acerinos mantienen el dinero invertido y bajan el %.

La diferencia entre dinero invertido y % se produce porque el fondo ha ganado en aportaciones de dinero (nuevos partícipes o incrementos de posiciones).

Un saludo,

KEPLER dijo...

Gracias por tu aclaracion. Ya tome la decision de momento tengo puesta orden en acerinox a 10. Ya veremos.
Saludos y gracias.

KEPLER dijo...

En el fondo es una loteria adivinar cual puede subir mas porque es especular al fin y al cabo.

Alvaro Musach dijo...

Pues suerte con ellas Kepler. Si tienes claro que especulas y no inviertes conforme. Pero si especulas sí que te aconsejo que estés rápido con el gatillo. No se trata de quedarse sentado en el valor.

Angel dijo...

Buenas tardes a todos.
Primero dar las gracias a Alvaro por el blog, lo sigo desde hace unos meses que lo encontré por casualidad en el foro de IEB. Me parece muy interesante todo lo que comentas.
Respecto a las tarjetas de crédito, (como casi todo en la vida) hay que ver cada situación concreta. Si bien estoy totalmente de acuerdo en que no se deben aplazar las compras, en mi caso particular me ahorro un pastizal al año usando mis tarjetas de crédito con pago a fin de mes. Por cuestiones laborales me muevo bastante fuera de España y las tarjetas de débito me cobran un 3,5% por compras fuera del territorio nacional, (si alguien conoce alguna que no cobre comisión que lo cuente por favor...) todo eso me ahorro usando mi tarjeta de crédito y además viajo gratis con RENFE, lo cual no está nada mal.

Saludos y mi enhorabuena por el blog, seguiré leyendo con avidez...

Alvaro Musach dijo...

Claro Angel, las tarjetas las puedes utilizar en tu favor. Lo malo es no controlar lo que uno gasta y acabar aplazando pagos y soportando unos intereses del 20%. Muchos lo hacen.

Gracias por tu comentario