domingo, 5 de enero de 2014

LA PROACTIVIDAD

En esta entrada voy a hablar de algo atípico en el blog: la proactividad. ¿Porqué?. Pues porque estoy firmemente convencido de que las actitudes son esenciales en la vida.

He aprovechado mi estupenda semana de vacaciones de Navidad para enfrascarme en la lectura de dos libros:

1.- “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” de Stephen R. Covey.

2,. “Guía de estrategias de inversión” de Peter Stanyer.
El primero me lo recomendaron en una escuela de negocios y de momento me está gustando. Habla de cosas de sentido común, como que en la vida es sumamente beneficioso para uno mismo adoptar una serie de valores y actitudes, comenzando por el hábito de ser proactivo, hacer las cosas con el objetivo de llegada en la cabeza, priorizar las tareas, etc.. Luego le añade mucha charlatanería de vendedor que quizás para determinados lectores sea útil (y que a mí no me gusta), pero en los conceptos fundamentales tiene razón y ayuda a reflexionar.
No fue un libro que buscase, pero llevando al cine a mis hijos me sobraba tiempo, pasé por un VIPS, vi el libro, me acordé de la recomendación y lo compré. Y llevando leído la mitad del libro lo recomendaría.
El segundo libro de momento no me está gustando. Llevo ya un tercio del libro y me parece bastante mediocre y poco entretenido. Hasta la fecha no he leído nada mejor sobre inversión que “El inversor Inteligente” de Benjamin Graham. Ese sí que lo recomiendo como la “biblia” del inversor.
Quiero volver al primer libro y en concreto al primero de los consejos que da y que lo considero absolutamente esencial en la vida: sed proactivos en todos los niveles de vuestra vida.
La proactividad en el trabajo:
En mi trabajo tengo la suerte de llevar un equipo de personas bastante numeroso y de vez en cuando tengo que hablar de diferentes temas del trabajo. Este año he aprovechado todas las ocasiones que he tenido para pedir al equipo una actitud proactiva. La diferencia entre las personas “proactivas” y las “pasivas” es abrumadora.
Las personas proactivas cambian las cosas, tienen espíritu crítico, se cuestionan las normas y los procedimientos, proponen cambios… a veces aciertan, a veces se equivocan, pero sus aportaciones siempre son bienvenidas. Son las personas que hacen que las cosas ocurran.
Las personas pasivas esperan que “la empresa” les diga que hay que hacer, como hay que hacerlo y con qué herramientas. Si para resolver una crisis pides un informe diario específico a una persona “pasiva”, más vale que cuando se resuelva la crisis le digas que se deje de hacer el informe… porque si el que lo hace es una persona ”pasiva” pasarán tres años y seguirá sacando el mismo informe sin cuestionarse su utilidad.
Si lo mismo se lo pides a una persona “proactiva” te cuestionará el informe, te dará alternativas, te propondrá otra periodicidad, otra visión para llegar al mismo objetivo, etc.. .la diferencia es esencial.
Y esa diferencia de actitud es la que hace que unos tengan más oportunidades que otros en la vida. Sin duda la suerte también influye… y desde luego también lo hacen los padrinos… pero la mayor de nuestras capacidades está en nosotros mismos.
Proactividad en otras facetas:
Esto mismo lo podemos aplicar en otras facetas de la vida… con nuestras parejas, con nuestros hijos, con nuestras amistades, con nosotros mismos, etc…
¿Cuántas amistades se han podido perder simplemente por no “cultivar” la amistad?. ¿Cuántos enfados tontos se pueden evitar que se hagan mayores con una disculpa a tiempo?. Cuánto más fácil es sacar cosas positivas de los demás con una acción previa nuestra positiva, en lugar de con un reproche…
Lo políticamente incorrecto:
Estaba yo enfrascado en pensamientos de esta índole cuando me llega un correo de estos que cuenta una dramática experiencia en la que una mujer pide firmas para pedir a una entidad financiera que le condone una deuda.
Vaya por delante que mi trabajo no tiene nada que ver con entidades financieras ni con el mundo del ladrillo.
Esta buena señora venía a decir que tenían un piso en alquiler en Madrid, un piso en propiedad en la costa, que su marido y ella sólo cuentan con un sueldo ridículo, que les van a embargar el piso de la costa y que ella y sus hijos se quedarán… y da a entender que se compraron el piso en la costa estando en paro, que la hipoteca vale más que al casa. La solución: pedir al banco la condonación de la deuda y para ello una firma masiva que le llegue en tropel al banco…
Mi reflexión aparte de la compasión que puedes sentir con un caso de estos, desgraciadamente numerosos, es que también en estos casos hay que cambiar la actitud.
No veo en todo el mensaje una sombra de autocrítica: ¿porqué se compran un piso en la costa?... sí, la entidad bancaria es corresponsable por dar el crédito sin un análisis de riesgos adecuado… pero ¿y la responsabilidad del solicitante?. Puestos a comprarse un piso, ¿porqué el del lugar de veraneo?. ¿No es más lógico hacerlo en la ciudad donde vives?.
En el mensaje da una cifra del sueldo que se percibe en la casa: 590 euros. Desconozco la situación personal y de salud de estas personas, pero sí sé que las chicas de servicio ganan más de 590 euros. También sé que muchos “profesores” particulares dan clases a chavales y ganan más que ese sueldo. Y si no se dispone de formación lo correcto es buscarla proactivamente.
Es duro criticar una situación desesperada, se me retuerce el alma. Pero lo que trato de decir es que se necesita más autocrítica, que los mayores responsables de donde estamos (para bien y para mal) somos nosotros mismos… y que la proactividad es absolutamente esencial en todos los órdenes de nuestra vida.
Trataré de ilustrarlo con un ejemplo real diferente:
Conozco a una mujer sudamericana que trabaja en una residencia de ancianos en Madrid. Comenzó sin nada de interna en una casa. Fue ahorrando y mandando dinero a sus padres. Luego se echó un novio currante como ella… gracias a Dios. Pasó a chica externa por eso de vivir con el novio y siguió ahorrando. Con los ahorros estudió auxiliar de enfermería en sus ratos libres. Cogió algunos días de vacaciones para hacer prácticas en la residencia donde ahora trabaja… y cuando vieron su actitud proactiva en cuanto se quedó libre una vacante la llamaron. Ahora tiene un trabajo ya decente y un futuro por delante… que si sigue con la misma actitud auguro que será bueno.
Su novio trabaja de camarero… le anunciaron que el bar iba a cerrar y ¿qué hizo?... estudiar inglés… ¿porqué?... porque los bares del centro lo solicitan como un “plus” para poder atender a los turistas.
No esperan que el papá-estado les resuelva el problema… que los tienen… se buscan ellos mismos las oportunidades.
Hagamos lo mismo nosotros.
Si nos sentimos satisfechos de nuestra situación es gracias a decisiones previas que hemos tomado. Si nos sentimos insatisfechos es por culpa de decisiones previas que nosotros mismos hemos tomado. No busquemos culpables fuera… para bien o para mal, en el 90% de los casos los mayores responsables de la situación de cada persona es esa misma persona.
Las actitudes en la vida son esenciales.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo:

En mi caso hice una carrera universitaria y tenía sí o sí que trabajar en un tipo de negocio.

Bueno, dije que quería más y me especialicé en una industria. Estuve 2 años trabajando semi gratis para coger experiencia.
Después de los 2 años me llamaron para cubrir una baja por maternidad ya con sueldo íntegro. Acepté sabiendo que terminaría en 6 meses. A los 3 meses me puse a buscar otro sitio y encontré otro trabajo. Mi situación actual es:

1) Trabajo más cerca de casa.
2) Trabajo en el sitio que siempre he querido.
3) Cobro más. En plena crisis, he tenido suerte.
4) Un horario mejor.
5) Mejor ambiente de trabajo.

Y siempre viene alguien y te dice, es que has tenido mucha suerte en la vida. Seguro que sí, pero algo habré tenido que influir yo. No sé, creo que con buena actitud y siendo perseverante tienes lo que quieres.

No sé lo que me deparará este nuevo trabajo, pero estoy encantado con él.

Y sí, hay mucha crisis y todo eso. Pero el que es persistente lo consigue todo.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Hola, soy lector reciente de tu blog y me parece que tratas el tema de la inversión bajo un sentido común tremendo, es para quitarse el sombrero.

Yo actualmente tengo un balance RV/RF de 70/30 a precios de compra, siempre me ha parecido que tener todo tu patrimonio en RV era muy arriesgado y poco recomendable. Leerlo en tu blog de una manera tan bien expuesta me ha gustado mucho.

Por norma no vendo inversiones que son buenas para preservar capital. Mi cartera la he ido formando partiendo de un 100% de RF hasta la ponderación que he expuesto antes, sería de los inversores que "no hacen suyas las ganancias" como exponías en tus primeras entradas del blog en el año 2011.

Te escribo -además de para felicitarte por el blog- para ver sí podrías dar tu opinión sobre el coste de oportunidad que supone el balanceo de la cartera a la hora de perderse las grandes subidas. Me explico: las grandes rentabilidad es obtenidas en bolsa en el largo plazo (excluyo las obtenidas en trading porque me parecen imposibles de mantener en periodos largos) se ha dado comprando una buena acción y manteniéndola durante mucho tiempo, incluso comprando más en épocas de mala valoración del mercado.
Del sistema que nos propones (que me parece muy bueno) veo como inconveniente que es posible que te acabes desprendiendo de estas acciones según se vayan revalorizando, al menos desprendiendo te parcialmente.

¿Qué mecanismos utilizas para evitar esto? ¿Tendría sentido desprenderse de una acción que es: rentable, tiene un negocio "seguro"y aumenta sus beneficios y dividendos anualmente? Sólo para pasar ese dinero a RF, cuando esa empresa ha demostrado históricamente que es una buena inversión (me viene a la mente Coca Cola)

Un saludo y felicidades por el blog.

El Inversor Prudente dijo...

Anónimo 1,

Cuando escribí la entrada meditaba que posiblemente fuese útil una serie de entradas sobre actitudes. Y pensé en:

1.- Proactividad.
2.- Persistencia/Constancia.
3.- Actitud positiva.
4.- Pasión por la vida.
5.- Trabajo en equipo.
6.- Ser útil a los que te rodean.

Todas estas actitudes traerán dividendos impagables y constantes en la vida.

Tú hablas de los dos primeros. Sigue así.

Gracias por tu aportación al blog,

El Inversor Prudente dijo...

Anónimo 2,

Tocas dos temas muy interesantes:

1.- Tenías una cartera 100% RF y poco a poco has pasado a 70%RV/30%RF.

2.- ¿Tiene sentido desprenderse de una buena acción por preservar el riesgo?. ¿No venderé tontamente y me perderé una subida sostenida?.

Permíteme que a la segunda pregunta responda con un hilo específico que redactaré en cuanto tenga tiempo. Creo que la pregunta es buena, pero está mal planteada. Al menos no en el orden adecuado. Además es el tema que menos he tocado en el blog y vendrá bien.

Respecto al primer tema que apuntas... me está preocupando leer varias intervenciones de lectores en otros blogs que tienden a ser “siempre-alcistas” en un entorno que sopla el viento a favor… mucha gente está acudiendo a la bolsa en estos últimos meses. Y eso lo considero bueno… pero creo que es un error tremendo acudir a la bolsa como lo hacen muchos sin medir el riesgo y metiéndose en acciones sin criterio ni análisis en cuanto juntan unos pocos cientos de euros…

Quizás quede aún un buen tramo de subida que espero aprovechar, pero te aseguro que a muchísima gente, cuando llegue una bajada de la bolsa del 40% o del 50% (que llegará) les va a pillar en pelotas y van a ser expulsados del mercado precisamente cuando los prudentes estarán cargando valores. Por eso os pido que ayudéis a difundir los criterios de prudencia que apunto en el blog. Será útil para mucha gente, en especial para novatos y sobre todo para los que siendo novatos creen que ya lo saben todo porque llevan dos años en bolsa…

Trataré de escribir sobre el asunto en la siguiente entrada y voy también a seguir la liquidez histórica de los fondos mixtos de Bestinver para tratar de aprender de los mejores.

Un saludo y gracias por el halago y la intervención,

sobiols dijo...

Muy interesante el artículo. Un saludo.

El Inversor Prudente dijo...

Amigo sobiols, gracias por el breve comentario.

En este 2014 pretendo mejorar el blog, no sólo en cuanto a estilo, sino también en cuanto a frecuencia de entradas ya que he descubierto algunas herramientas que desconocía.

Espero que se note. La siguiente entrada la tengo ya lista y prograda y la siguiente casi a punto.

Anónimo dijo...

El "problema" de la proactividad, es que hay empresas y sobre todo personas por las que esta mal visto.

Yo ya he trabajado en varias empresas y al principio era muy proactivo, dando consejos, intentando mejorar la empresa, haciendo criticas de procesos, que en mi opinión estafan desfasados y hacían perder tiempo, etc.

Al final, te miran mal, no solo compañeros, sino tus superiores, en España a nadie le gusta que se cuestionen las cosas, que critiques los procesos y mucho menos que siendo joven, te atrevas a dar consejos.

Al final decidí observar, ver lo que hace la mayoría e imitar su comportamiento, no me va mal, no he estado mas de 1 mes de paro durante estos años de crisis, para buscar trabajo si que soy proactivo.

Saludos.

Alvaro Musach dijo...

Estimado anónimo,

Yo no generalizaría tanto.

Por un lado es clave tener un jefe que tenga la suficiente confianza en sí mismo y la suficiente madurez como para aceptar ideas que puedan suponer un avance para el grupo. Si eso no lo tienes busca un cambio.

Pero por otro también es necesario saber proponer ideas o mejoras con visión global (para que sean buenas y no ideas “peregrinas”), sin “pisar” a los demás y tratando de que el grupo en conjunto avance.

Una de las dos cosas falla y es fundamental que sepas cual de las dos es. Si eres tú y te das cuenta avanzarás mucho en tu desarrollo. Si es tu jefe lárgate a otro lado.

En mi experiencia a la larga es muchísimo más importante tener a un jefe honesto que tener a un jefe listo.

Un saludo,