jueves, 27 de diciembre de 2012

BALANCE PERSONAL DEL AÑO 2012

Realizando el balance financiero del año 2012 no puedo dejar de sentirme satisfecho, tanto por el resultado alcanzado como por la forma de alcanzarlos. Es más, los resultados han sido clarificadores sobre lo importante que es la política de asignación de activos en la gestión de una cartera y la necesidad de que nos hagamos dueños de dichas decisiones y no esclavos del sentimiento de mercado que nos manipula y nos lleva a estar más o menos invertido en función de lo que chillen los medios.
A falta de un par de sesiones para cerrar el mercado mi resultado en 2012 sobre el total de mi patrimonio es de un +16,4%.
¿Satisfecho?. Por supuesto que sí. Es un resultado muy positivo medido sobre el total de mi capital en un contexto muy complicado en el que el Ibex está en algo menos del -4,6%... mejoro al IBEX en 21 puntos porcentuales ¡¡.
Pero más interesante que el resultado en sí es analizar cómo lo he conseguido. Veámoslo gráficamente para a continuación analizarlo punto a punto:


Analicémoslo por partes:
1.- Mejora del rendimiento sobre el IBEX por política de asignación de activos - I:
 
Comencé el año siguiendo una política de asignación de activos del 50% en renta fija y 50% en renta variable (tras tener en cuenta mi situación personal, cargas familiares, etc…). Si considerase que en la renta fija hubiese obtenido un 3% anual (rendimiento razonable) y en la renta variable el susodicho -4,6% del Ibex, habría obtenido un -0,8% de rendimiento anual.
Es decir que simplemente por el hecho de haber considerado mi situación personal y decidido la política de asignación en el 50%-50% pasaría del -4,6% del IBEX al -0,8%%, una mejora de 3,84 puntos sobre el IBEX.
2.- Mejora del rendimiento sobre el IBEX por política de asignación de activos - II:
Pero es que además este año ocurrió una situación personal inesperada, que me hizo cambiar la política de asignación de activos. A mitad de año, tras este cambio personal inesperado, reanalicé mi situación y decidí, tras un duro debate interno, que podía permitirme el lujo de perder el 50% de todos mis activos. Por tanto a mitad de año, cerca del mínimo anual, decidí pasar la política de asignación de activos al 100% en renta variable. Así que a pesar de todo lo que llovía en los periódicos y radios, tomé todo lo que tenía en valores de renta fija y lo pasé a renta variable.
Este cambio me ha hecho mejorar mi resultado apreciablemente, respecto a la decisión de haber mantenido mi dinero en el 50%-50%. Aislando otros efectos (como los de la selección de valores),  tomar esta decisión ha supuesto llevar mi resultado total al 9,3% anual, una mejora de +10,1 puntos sobre la situación anterior.

Por tanto la política de asignación de activos, tras aislar lo que me ha aportado la selección particular de mis valores, me ha llevado de un resultado negativo del IBEX del -4,6% a uno positivo del +9,3%. Casi 14 puntos de diferencia ¡¡¡.

Reflexión: cuantas veces hay gente que dispone de un dinero y se decide a invertirlo en renta variable o fija/depósitos sin tener en cuenta cual es su posición previa global, sin tener en cuenta cómo queda su exposición final, teniendo en cuenta únicamente las noticias que le influencian de los medios. Se dedican horas y horas a analizar valores (sea siguiendo análisis fundamental o siguiendo análisis técnico) y no dedican nada a ver cuál es su situación global…

3.- Mejora del rendimiento sobre el IBEX por selección de valores de renta variable:
La selección de los activos de renta variable me ha aportado un diferencial positivo respecto a haber invertido en el índice Ibex. Sobre el resultado final para toda mi cartera me ha aportado un +6,3% sobre la situación anterior. è esto eleva mi rendimiento al 15,6%.

4.- Mejora del rendimiento sobre el IBEX por selección de valores de renta fija/depósitos:
La selección de los activos de renta fija/depósitos me ha aportado un diferencial positivo respecto a haber invertido en un depósito al 3%. Sobre el resultado final para toda mi cartera me ha aportado un +0,8% è esto eleva mi rendimiento anual al 16,4%.

Para finalizar algunas reflexiones:
1.- La política de asignación de activos (la “ecuación de asignación de activos”) detremina dos tercios del resultado final de una cartera; la selección y la diversificación el otro tercio.
Toda la energía empleada en la selección de activos me ha aportado en total un rendimiento del +7,1%. La energía empleada en decidir en qué proporción iba a invertir mi dinero en renta variable y renta fija (lo que denomino política de asignación de activos) me ha aportado un rendimiento del +13,94%... casi el doble.
Por eso cuando tengamos un dinero disponible debemos tomar el doble de tiempo en elegir si compramos un depósito o lo invertimos el letras, o compramos un fondo de renta fija o compramos renta variable… que en elegir si compramos Telefónicas, Santanderes, o IBMs… y sin embargo la realidad es que hay una legión de “inversores” a los que la liquidez les quema en las manos y buscan, como pollos sin cabeza, qué acción comprar… a menudo olvidándose de que a lo mejor en lugar de invertirlo en acciones deberían tenerlo en un depósito a tipo fijo.
2.- Gestionar bien un patrimonio tal y como propongo yo es aburrido: las decisiones de asignación de activos rara vez cambian y la selección de activos –menos importante- es recomendable que sea bastante estática.
Analizas tu situación personal (que no cambia muy a menudo), en base a ella decides que riesgo puedes asumir (que lógicamente tampoco cambia muy a menudo) y en base a dicho riesgo decides tu política de asignación de activos, es decir qué parte pones en variable y qué parte en fija/depósitos (qué sólo debe cambiar si cambia lo anterior). Con estos pasos habrás determinado dos terceras partes de tu futuro rendimiento. Y desgraciadamente este análisis que es divertido y además fundamental, cambia muy poco y por tanto una vez que lo has hecho no te resta más tiempo ni energía. No te divertirá más.
El tercio restante lo determinará la selección de los activos que realices y la concentración o diversificación que elijas. Esto se hace más a menudo… pero no perdamos la cabeza… sólo determinará un tercio de mejora en tu resultado y además si sigues mis consejos básicamente evitarás determinados valores peligrosos y permanecerás sentado sin moverte en los elegidos con muy poco movimiento y evitando gasto de compra/venta evitables.
Por tanto el primer bloque se hace de Pascuas a Ramos y el segundo bloque te determina sólo un tercio de tu rendimiento y además conviene no moverse demasiado è gestionar bien tu dinero es aburrido.
Y viéndolo de otra forma: hay gente que se deja llevar por una especie de delirio en el que permanentemente van saltando de un valor a otro porque el análisis que hacían hace una semana ya no es válido en la presente semana… es un absurdo que únicamente beneficia al bróker intermediario. El peor enemigo del dinero de ese perfil de personas son ellas mismas… estas harían bien en poner su dinero en manos de un fondo que esté suficientemente bien gestionado.

3.- El largo plazo acompaña las buenas estrategias.
En un contexto muy duro para el inversor, con una caída acumulada en el IBEX en los últimos 5 años de casi el 50%,  mi cartera lleva una subida superior al 20% en esos mismos 5 años. Esa subida acumulada en 5 años que supone un promedio anual del 3,5%, ha tenido momentos duros con años como el 2008 con caídas de casi el 30% y otros años excepcionales como el 2009 con subidas de más del 40%.
Posiblemente cuando la crisis finalice definitivamente y se vuelva al crecimiento estable (si es que llega algún día) los resultados de una cartera prudente serán inferiores a los de alguien imprudente. Sin embargo en dicho contexto benigno, el quedarse atrás en resultados positivos será algo que se tendrá que aceptar para que la siguiente crisis no te eche del mercado.
Entonces se verán resultados del mercado del +20% y los de una cartera prudente no superará el 10%... y podemos estar tentados de decir “un 10% está bien, pero este que es un zoquete ha sacado un 20% eligiendo valores al azar”. Entonces tendremos que pensar “ya, pero el zoquete a largo plazo no va a sobrevivir y este es el peaje que debo pagar para que una crisis como la del 2007-2012 –que no sabemos cuándo empieza ni cuando acaba- no sólo no me eche del mercado, sino que sea capaz de superarla ampliamente.

Feliz Navidad y próspero 2013.

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