miércoles, 7 de diciembre de 2011

TEORÍA BÁSICA DE LA RENTA FIJA

Os confesaré que no me gusta la renta fija… la considero un chiringuito vetado a los inversores particulares, prácticamente cerrado para las entidades financieras y poco transparente.

Me refiero básicamente a la renta fija corporativa, la emitida por empresas privadas. Sí es fácil operar con valores del Estado...pero lo de la renta fija corporativa es otra historia.

No… no me gusta la renta fija.


Hay diferentes tipo de emisiones: pagarés de empresa (valores cupón cero al descuento de corto plazo), bonos, obligaciones, titulizaciones de activos, cédulas hipotecarias…

Diferentes plazos de vencimiento: desde el muy corto plazo (una semana) hasta plazos de hasta 30 años…

Diferente tipo de interés: fijo o variable y dentro del variable con diferentes tipologías (indexados, referenciados…).

Diferente garantía de cobro de los intereses: simples o subordinadas (con diferente prelación a la hora de cobrar los intereses, pudiendo llegar el caso de que no se cobren).

Diferente forma de cobrar: cobrando necesariamente en dinero ó convertibles y/o canjeables de forma obligatoria ó voluntaria…

Demasiadas combinaciones…demasiadas posibilidades de equivocarte a la hora de elegir un producto adecuado a lo que buscamos, para esto de la inversión “segura” de nuestro apartado de renta fija.

Además la accesibilidad al mercado de renta fija corporativa es tremendamente deficiente. El mercado AIAF es poco transparente, pocas entidades operan en él dando acceso al inversor doméstico, hay poca transparencia en los precios en el mercado secundario y una gran horquilla de precios entre compra y venta que hace que lso costes de fricción sean muy grandes…

Por eso insisto: ¡¡ no !!, no me gusta la renta fija…

Mi primera reivindicación desde la apertura del blog sería esta: los particulares necesitamos que se articulen mecanismos que introduzcan transparencia en la inversión en renta fija privada. Necesitamos que deje de ser un mercado controlado por la banca que en la práctica hace negocio con su control comprando renta fija directa y ofreciéndonos fondos (con su jugosa comisión) y depósitos de menor rendimiento que los bonos corporativos. Basta de mamoneo en la renta fija.

Igualmente deben simplificarse los productos para que sea más fácil conocer y comparar lo que se está comprando. Mucho cuidado con lo que compráis y no compréis nada que no conozcáis seguro.

Dicho lo anterior expliquemos de forma compresible porqué la renta fija en realidad es variable. Expliquemos de forma sencilla como es posible que los valores de renta fija sufran alteraciones sustanciales en sus precios.


El funcionamiento teórico de la renta fija.

Al inversor novato le sorprenderá ver que hay fondos de renta fija con rendimientos negativos. ¿Porqué no es fija rentabilidad de la renta fija?. ¿Cómo es posible que pierda dinero?.

Imaginemos una emisión de deuda a un año. Imaginemos que compramos 100 € de deuda al 2% a dicho plazo de un año. Al finalizar el año nos darán nuestros 100€ y además 2€ de intereses.

¿Qué ocurre si los nuevos tipos ofrecidos bajan?

Imaginemos ahora que se realizase una nueva subasta de deuda y por el mismo producto se bajasen los tipos pagados al 1,5%.

Para obtener nuestros 102€ al final del periodo de un año, teniendo en cuenta el nuevo tipo de interés del 1,5%, necesitaríais tener hoy 102€ / (1 + 1,5%) = 100,49€.

Por tanto nuestro título que nos costó 100€, por el hecho de haber bajado el tipo de interés en un 0,5% ha pasado a revalorizarse 0,49€. Temporalmente hemos ganado dinero, pasando de 100€ a 100,49€.

Sin embargo al final del periodo nos pagarían también nuestros 102€, que es justo los 100,49€ que vale ahora nuestro título más el 1,5% de intereses que se paga ahora.

¿Y si los nuevos tipos ofrecidos suben?

Si por el contrario, los tipos suben del 2% al 2,5% mi título de renta fija pasará a valer 99,51 € y temporalmente habré perdido valor, a pesar de que al final cobraré los 100€ más el 2% (99,51€ x (1+2,5%) = 102 €).

Temporalmente hemos perdido dinero, bajando de 100€ a 99,51€, aunque al final del periodo sabré seguro que cobraré mis 102€


¿Y si alargamos el plazo de la deuda?

Según el ejemplo visto de deuda a un año hemos sacado la siguiente tabla:

1 año
valor inicial
final
cambio valor
variación
2%
100
102,00


1,50%
100
101,50
100,49
0,49%
2,50%
100
102,50
99,51
-0,49%



Si el estudio lo hacemos a dos años y con los mismos números veremos cómo le afecta más el cambio de rentabilidad:

2 años
valor inicial
final
cambio valor
variación
2%
100
104,04


1,50%
100
103,02
100,99
0,99%
2,50%
100
105,06
99,03
-0,97%


Y si lo hacemos a 10 años veamos el efecto que se produce

10 años
valor inicial
final
cambio valor
variación
2%
100
121,90


1,50%
100
116,05
105,04
5,04%
2,50%
100
128,01
95,23
-4,77%


Es decir, a un año una variación de medio punto porcentual en el rendimiento afecta en nuestro valor 0,49%, si el plazo es de dos años afecta casi el doble y si el plazo es de diez años la inversión nos variaría de golpe cerca del 5%. Como veis la renta fija a largo plazo no es tan fija… el impacto es similar a multiplicar el descenso de los tipos por el número de años.

Es muy importante comprehender algunos conceptos para poder llegar a entender mínimamente esto de la renta fija:

·         Cuando los tipos de interés suben, la renta fija que tengamos en cartera pierde temporalmente su valor. Esto aplica tanto a la inversión directa en renta fija como a los fondos.

·         Por el contrario cuando los tipos de interés bajan, la renta fija que tengamos en cartera sube temporalmente su valor. Esto aplica tanto a la inversión directa en renta fija como a los fondos.

·         Cuanto mayor es el plazo de la renta fija que tengamos en cartera, las variaciones anteriores serán más acusadas. Mayor será el riesgo que asumamos; menos fija será nuestra “renta fija”…Esto aplica también a inversión directa y a fondos.

·         A vencimiento, si la entidad no quiebra y cumplimos las condiciones para el cobro de intereses (ojo a las emisiones subordinadas), entonces cobraremos la cantidad previamente pactada, con independencia de las oscilaciones temporales. Esto aplica a inversión directa solamente; NO aplica a fondos, puesto que estos van comprando y vendiendo en el mercado secundario para mantener la antigüedad deseada en su cartera.

·         La solvencia de la entidad (medida por las agencias de rating) determina el diferencial extra que le vamos a exigir en su rentabilidad. Cuanto más riesgo tenga una entidad de no poder pagar los interses, más caro le saldrá su financiación y por tanto más dinero sacaremos si compramos su deuda… siempre que al final pague (más nos arriesgamos).

·         Las bajadas y subidas de tipos de unas entidades afectan a otras. Si las letras del tesoro se encarecen, la renta fija a un año de las empresas privadas deberá encarecerse para mantener su competitividad frente a las letras. ¿Quién quiere obligaciones del Santander a un 5% si las letras del Tesoro te dan el 5%?. Parece lógico pensar que el Tesoro Público es más sólido que el Santander y que por tanto es más seguro que finalmente cobremos el 5% del Tesoro que del Santander. Por tanto al Santander le exigiremos más.

Hasta aquí la teoría de la renta fija… para el siguiente la práctica de la selección de esta renta fija, que ni me gusta ni es fija…

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante entrada, para mi, la renta fija, es la gran desconocida.

El Inversor Prudente dijo...

Para mi la renta fija es el chiringuito de las entidades financieras... falta de transparencia, de accesibilidad y en consecuencia de mercado...

Espero que esto ayude a entender algunas cosas de la renta fja, que aplica tanto a renta privada, pública y a fondos.

JOPE dijo...

A mi me gusta invertir via ETFs en la renta variable para el largo plazo, el ETF que mejor me va de momento es el VIG. En cuanto a renta fija y sabiendo la variabilidad que tiene estoy interesado en el ETF JNK. ¿Qué problema le ves a este ETF y como le pueden afectar los distintos vaivenes de la economía?. Sabiendo que son bonos de alto rendimiento o basura.
Gracias y saludos.

El Inversor Prudente dijo...

No soy un experto en ETFs porque no los empleo. En su momento los desestimé para mi cartera, ya que para renta variable prefiero fondos de gestión activa ó inversión directa en acciones donde yo controle lo que compre y lo que no, su diversificación, etc…

A los ETFs les veo algún inconveniente frente a los fondos. Por ejemplo el tema de que no permite traspasos (peor tratamiento fiscal), que reparte dividendos (preferiría que como los fondos los empleasen en reinversión) y que en la compra/venta pierdes la horquilal de precios.

A favor que para capitales pequeños/medianos permiten una diversificación muy buena basada en fondos indexados y con comisiones más bajas (no hay justificación alguna para una comisión elevada en fondos que sigan a índices => no se requiere pensar y cualquiera con pasta suficiente lo podría construir por sí mismo).

Es similar a tener acciones, pero sin el control de tenerlas… y no sé si con mayores gastos (tendría que verlo mejor y supongo que dependerá mucho del bróker). Personalmente prefiero mi mix de acciones directas y fondo de gestión activa. ¿Porqué no compras directamente las mayores posiciones del VIG?.

Sobre el ETF de renta fija… no sé… eso de que sea una cesta de bonos basura da yuyu… para la renta fija. Mi objetivo en la renta fija es muy diferente del de la renta variable: el objetivo de esta parte no es ganar dinero, sino no perderlo… y el éxito es “simplemente” batir a la inflación. Separo drásticamente ambas cestas…