miércoles, 14 de septiembre de 2011

PSICOLOGÍA DEL INVERSOR y RECOMPOSICIÓN DE CARTERAS - I


En esta entrada vamos a reflexionar sobre la psicología del inversor -que se mueve entre el miedo y la codicia- y como puede afectar al “riesgo máximo real permitido”.


Sin ánimo de repetirme, contaba en una de las primeras entradas del blog como responde el oyente promedio a las consultas típicas de programas de bolsa en la radio:


- Hola, llamé hace 3 días les dije que había comprado acciones de XXX empresa y como me ha dado miedo he vendido. Ahora veo que está en 6, 4 € y me arrepiento, ¿Qué hago?
- Uf, pues ha vencido una zona de resistencia y el programa indica compra.
- Hola, tengo acciones de XXXX a 6,4 €. Estoy desesperado porque la acción se ha ido a 5€ y no sé si comprar más o tirarme por la ventana….

El “inversor” promedio se debate entre la codicia –cuando ve que la bolsa sube y que “él se lo está perdiendo”- y el miedo –cuando ve que la bolsa baja y que pierde dinero-.

Cuando vence la codicia tiende a comprar y cuando vence el miedo tiende a vender. Y ¿Qué hace que triunfe uno u otro?. Pues diría que en primer lugar lo que más le afecta al inversor promedio es su memoria reciente, lo que le acaba de pasar en las últimas semanas o meses: si ha perdido tendrá miedo de perder más; en cambio si ha ganado estará lamentándose no haber comprado más para así ganar más.

En segundo lugar influyen sus expectativas y estas desgraciadamente dependen en gran medida de los medios. ¿Qué hay noticias catastrofistas? => Todos a vender. ¿Qué todo es de color de rosa y los medios dicen que la bolsa no hace más que marcar máximos? => Todos a comprar.

El inversor prudente debe aislarse en gran medida de su pasado reciente y de las expectativas creadas por lo medios. Su pasado reciente no le dice nada sobre su futuro. Y la bolsa descuenta con creces las expectativas, a menudo ampliando dichas expectativas tanto para bien como para mal.

Y para lo lograr ese aislamiento el método descrito en este blog es una muy buena herramienta, ya que da una pauta de comportamiento que con frecuencia va en contra de lo que dicta el mercado, pero ponderando las reacciones al riesgo permitido.


Veamos ahora como nos afecta nuestra particular psicología a la hora de responder a la pregunta “¿Cuál es mi “riesgo máximo permitido?”, es decir, “Cual es mi “umbral de riesgo”?.

Uno debe ser muy honesto cuando responda a esta pregunta ya que por desgracia hay bastantes posibilidades de que a lo largo de su vida de inversor se vea interpelado por el mercado real y afronte una cantidad cercana a la cifra que se fijó.

Por eso la importancia de pensarlo en EUROS y no en porcentajes –que son más abstractos-. Usted debe ser capaz de escribir en un papel “puedo permitirme perder XXXX € y no recuperar ni un duro de esa cantidad durante los próximos 5 años”.

No piense “puedo invertir un X%”. Piense “cuantos EUROS puedo perder”, memorícelo y recuérdeselo de vez en cuando y sólo a partir de esa cifra calcule su % a invertir en renta variable como el doble de dicha cantidad (ya veremos como).

Pero hay algo muy importante: ¿Qué significa perder XXX euros?. Para ello ilustrémoslo con un ejemplo:

Imagine que el día 1 noviembre usted decide invertir 60.000€ en renta variable ya que respondió a la pregunta sobre el umbral de riesgo y decidió que podía prescindir de 30.000€ durante 5 años.

Imagine igualmente que el 1 de diciembre los 60.000 € se han convertido en 70.000€, que el 1 de enero se han convertido en 80.000€, que el 15 de enero invierte 10.000€ más en bolsa, que el 1 de febrero usted tiene 100.000€, que el 1 de marzo la bolsa se pega un batacazo y usted se queda con 70.000€ y que el 1 de abril su inversión cotiza en los 50.000€.

¿Habrá superado usted su umbral de riesgo?. Este sería el cuadro con las cifras anteriores y algunas referencias:


Inversión
Valoración
Variación / Inversión
Variación / Máximo
Variación / origen anual
01-nov
60.000
60.000
0
0
0
01-dic
60.000
70.000
10.000
0
10.000
01-ene
60.000
80.000
20.000
0
20.000
15-ene
70.000
90.000
20.000
0
10.000
01-feb
70.000
100.000
30.000
0
20.000
01-mar
70.000
70.000
0
-30.000
-10.000
01-abr
70.000
50.000
-20.000
-50.000
-30.000


En la primera columna van las fechas, en la segunda la inversión bruta realizada y en la tercera la valoración del momento a  precio de mercado.

Usted deberá conocerse y saber cual es la referencia que usted mismo toma cuando habla de pérdidas en bolsa. Y no se engañe.

Hay quien sólo se fija en cuanto dinero ha invertido realmente. Para ese tipo de inversores está pensada la cuarta columna. La pérdida “sentida” al final del periodo será de 20.000€, cifra alejada de su umbral de riesgo. Ese tipo de inversor no sufre cuando lo que pierde son beneficios que tuvo en los meses anteriores (el 1 de marzo). Sufre cuando pierde capital realmente invertido (el 1 de abril).

Hay otro tipo de inversores que “hace suyas” las ganancias y en consecuencia pierde cada vez que disminuya algo su capital, aunque sean beneficios previos. Para ese inversor está pensada la quinta columna. El 1 de marzo ese inversor SINTIÓ que perdía 30.000€ porque había hecho suyos los 100.000€. Y el 1 de abril sintió una pérdida adicional de 20.000€ llegando a superar su umbral máximo… SINTIÓ una pérdida total de 50.000€ que provocará su capitulación.

Hay otro tipo de inversores que se fijan periodos de referencia, por ejemplo las fechas de cambio de año o de cuando comienzan a invertir. Para ese tipo de inversores está pensada la última columna. Durante el primer año todo eran beneficios. Pero cuando hace la contabilidad del nuevo año cambia su referencia ya que hace SUYO EL CAPITAL DE FINAL DE AÑO, los 80.000€. Ese inversor al final de periodo sentirá una pérdida de 30.000€, a la que seguramente le sumará los 10.000€ que aumentó de capital el 15 de enero, totalizando 40.000€ y en consecuencia provocando su capitulación.

Insisto: sea usted honrado al conocerse. ¿Cómo se va a SENTIR usted ante una pérdida?. ¿Usted sólo tiene en cuenta lo que invierte?. ¿Usted hace suyos todos los beneficios intermedios?. ¿Usted saca fotos fijas a final de año?. Conozca sus reacciones ya que debe actuar en consecuencia.

En función de la respuesta que dé usted a estas preguntas tendrá que recomponer su cartera cada más o menos tiempo. Pero dejemos eso para el próximo tema.

No hay comentarios: