lunes, 5 de septiembre de 2011

NO SOMOS ADIVINOS, NI LO VAMOS A SER


Créame: usted no es un adivino.

Ni usted ni yo sabemos lo que va a hacer “la bolsa” en las próximas horas, ni días, si siquiera semanas. Tampoco lo saben los “analistos” que escriben en los periódicos y hablan en las radios. Si lo supieran con absoluta certeza le aseguro que venderían todo lo que tienen y se apalancarían al máximo para apostar por su movimiento “seguro”. Ganarían más así que  escribiendo en periódicos o hablando por las radios.

Siempre dicen “si sube se puede ir hasta los xxx € y si baja puede bajar hasta los xxx €”. Siempre parten del precio actual y ponen un margen de seguridad basándose en su maravilloso análisis técnico, que no es otra cosa que una patochada sin sentido. Cuatro rallas mal echadas en dos minutos como si se tratase de leer los posos del café…

Cuando aciertan lo propagan a los cuatro vientos para retroalimentarse. Cuando fallan nadie les pide cuentas… Es una verdadera lástima que se permitan dichos programas en los que se mal-asesora al público en general empujándoles a jugar a una especie de bolsa convertida en casino.

Llevado al extremo se acaba en el "trading". Lo de hacer “trading” por parte de accionistas minoritarios no es más que una gran suerte para los operadores que se forran con las comisiones y un error para el minorista que sufre una sangría continua en su capital.

Si usted no se lo cree, se dedica al trading y sale esquilmado… habrá tenido suerte, ya que la lección le habrá salido relativamente barata. Lo malo es como le salga bien, ya que su avaricia vencerá a la prudencia y caerá desde más alto.

Usted podrá ganar entrando y saliendo del mercado cuando sus sensaciones así se lo indiquen (el llamado “market timing”), pero le aseguro que será pura suerte. Y esa suerte no durará siempre. Renuncie a realizar “market timing” ya que usted no es - ni será nunca - un adivino.

Por tanto, cuando tenga decidido qué cantidad va destinada a la renta variable (paso 3), por diferencia sabrá la cantidad destinada para la renta fija + depósitos (paso 4). Memorice la “ecuación de asignación de activos” (paso 5) y sígala olvidándose de intentar jugar a los adivinos (paso 6).

¿Qué la bolsa cae a plomo un 20% y su ecuación 60%RV-40%RF se ha descompensado y ahora es 48%RV-52%RF?. Pues acuérdese de que usted sigue estando dentro de su margen de seguridad y recomponga su cartera para volver a tener un 60%RV-40%RF. Es decir, venda usted renta fija + depósitos y métalo en renta variable hasta volver a los porcentajes predefinidos. Sea valiente y compre RV ahora que está “de rebajas”.

¿Qué la bolsa sube como la espuma un 20% y su ecuación 60%RV-40%RF se ha descompensado y ahora es 72%RV-28%RF?. Pues acuérdese de que usted debe ser prudente y recomponga su cartera para volver a tener un 60%RV-40%RF. Es decir, venda usted renta variable y métalo en renta fija + depósitos hasta volver a los porcentajes predefinidos. Sea prudente y preserve parte de su capital ahora que ha ganado mucho.

¿Qué sus porcentajes %RV-%RF no han variado gran cosa, pero recibe usted el bonus de la empresa y desea invertirlo?. Pues inviértalo de forma que su ecuación %RV-%RF no varíe. Si la bolsa ha caído y su % de renta variable es algo inferior al teórico compre renta variable; y si es al revés compre renta fija + depósitos.

Recuerde que en esto de las inversiones lo más importante es que a usted no le echen del mercado. Si por efecto de la subida de la bolsa usted está sobre-expuesto a renta variable, entonces sea usted prudente y recomponga su cartera al % definido Si por el contrario la bolsa ha bajado y está usted en pérdidas y sub-expuesto a renta variable, entonces sea usted valiente y recomponga su cartera al % definido.

Para la próxima realizaremos alguna simulación con recomposiciones.

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