jueves, 28 de julio de 2011

ANÁLISIS DEL IBEX II - REFLEXIONES


¿Qué debe hacer el inversor prudente?. Ante todo conocerse bien para anticipar sus propias reacciones.


Veamos el terrible efecto del mercado sobre los nervios del inversor normal:


La última crisis del 98 fue una gran trampa para aquellos que se dejaron doblegar por su intensidad. En sólo dos meses la bolsa perdió un 31%, para después, en los tres meses siguientes la bolsa subir un 46%. Aquel inversor que se vendiese su cartera en mitad de la crisis por no poder soportar la sangría de un 31% en su cartera, se perdería una de las mayores recuperaciones de la historia y posiblemente aún a día de hoy mantenga la cara de tonto que se le debió quedar por entonces…

El inversor prudente deberá considerar cual va a ser su comportamiento ante una pérdida como la del 98. ¿Qué ocurriría si teniendo 100.000 € en bolsa, perdiese en sólo dos meses 31.000 €?. ¿Saldría huyendo, aguantaría el chaparrón o sería capaz de meter más dinero en bolsa a precios baratos?. ¿Dormiría bien sabiendo que dispone de 31.000 € menos que hace dos meses por haber sido demasiado arriesgado?.

¿Y si en vez de perder 31.000 € en 2 meses perdiese de forma más lenta 50.000 € en diez meses o incluso 55.000 € en un lento goteo de dos años como el de las puntocom?. ¿Cuál sería entonces su comportamiento?.

Quiero poner la pérdida en euros y no en porcentajes para hacerlo más real. Y quiero que los lectores consideren su capital y se hagan la pregunta aplicando el porcentaje del 50% a su capital. Si dispone de 20.000 €, ¿aguantaría una pérdida de 10.000 €?. Y si dispone de 1.000.000 €, ¿aguantaría la pérdida de medio millón de euros?.

Obtener la respuesta a estas preguntas es fundamental para no equivocarse a la hora de formar una cartera para un inversor prudente.

La probabilidad de perder en bolsa una cantidad relevante de dinero es lo suficientemente elevada como para no tenerla en cuenta. Dando el primer paso aconsejado en el método evitaremos no perder lo que no podemos perder. Dando el segundo paso y tercer paso conseguiremos que al probabilidad de perder más allá de nuestro riesgo máximo permitido sea mínimo.

Recordemos los pasos 1 a 3:


1.- Determina tu “masa inversora”. Es decir,  en base a tus ingresos y necesidades próximas calcula cuanto dinero de tus ahorros necesitas apartar para tus necesidades más inmediatas (uno año vista). Lo que le quede es la cantidad de dinero que vas a invertir, lo que denominaremos tu “masa inversora”.

2.- Establece tu “riesgo máximo permitido” en euros. Es decir, establece en euros cual es la cantidad máxima de dinero que puedes perder de tu masa inversora. Esta debería ser una cantidad de la cual pudieses prescindir en un plazo de 5 años.

3.- Calcula la cantidad a invertir en renta variable. Para ello multiplica por dos el “riesgo máximo permitido” en euros. La cantidad resultante será, expresado en % sobre la “masa inversora”, la proporción de activos asignada a “renta variable”.

Si invertimos en renta variable sólo el doble del riesgo máximo permitido, la probabilidad de que perdamos más allá de dicha cantidad será sumamente remota.

Si nos permitimos un riesgo máximo de 50.000€ e invertimos en el Ibex-35% el doble (100.000€); la probabilidad de que se supere la pérdida de los 50.000€ fijados será equivalente a la probabilidad de perder más del 50% de lo destinado a la renta variable, esto es del 1% (la integración de la cola de la gráfica anterior).

Espero que los capítulos destinados a la selección de la cartera ayude a disminuir dicho riesgo por debajo del 1% e igualmente espero que la cantidad invertida en renta fija / depósitos minimice aún más dicha posibilidad.

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